La naturaleza me conmueve, yo diría, gratamente... Me sorprende, me maravilla.
Al llegar a la costa de la provincia de Río Negro, el azul profundo del mar me hipnotizó...
Todo aquel litoral marítimo se asemeja a un trozo de terciopelo que alguien, en un descuido, dejó caer sobre los acantilados...
El ir y venir de aquellas aguas es una danza eterna, frenética, genial...
Ese mar ejecuta una pieza musical, que con su cadencia, acaricia los sentidos...
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